10 Formas de controlar un ataque de ira (y 8 hábitos que ayudarán a prevenirlo)

Meditación y relajación: practicar yoga, meditación o simplemente hacer ejercicio y deporte son aliados para alejar la tensión y mantener el buen humor.

Controlar los niveles de estrés: vivir constantemente estresados afecta la manera en que reaccionamos ante los problemas.
Mejorar la habilidad de resolución de conflictos: saber cómo abordar las dificultades evitará frustraciones y enojos.
Evitar el consumo de sustancias que alteren el estado de ánimo.

Cuándo se debe pedir ayuda profesional

Si los ataques se siguen presentando y te es imposible prevenirlos por ti solo, podrías estar sufriendo trastorno explosivo intermitente. Este se define como episodios repentinos de violencia y agresividad con una duración de aproximadamente 30 minutos. Las personas que lo padecen presentan los mismos síntomas que un ataque de ira, pero con mayor intensidad, y son incapaces de controlarse o pensar en las consecuencias. Suele ser más frecuente en adultos jóvenes y las causas pueden deberse a factores del entorno, genéticos o de estructura cerebral.

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies