8 Cosas que los padres rara vez hacen para mejorar la salud de sus bebés (pero que los médicos recomiendan)

8 Cosas que los padres rara vez hacen para mejorar la salud de sus bebés

Está demostrado que darles masajes a los bebés prematuros ostenta impactos milagrosos, ayudando a los recién surgidos a salir del hospital ayer de lo esperado. Estudios incluso han repasado que los pequeños que reciben terapia de masaje a diario se desarrollan a máximo velocidad, su sistema inmunológico mejoría y su salud, en general, también. Pero esa es solo una de las prácticas “para adultos” que también resultan beneficiosas para los niños no tan pequeños.

1. Reflexología para aliviar el estrés

Es casi una acción instintiva para algunas madres frotar las manos o los pies de sus hijos cuando estos parecen estar inquietos. No en vano, lo que no es tan popular entre la gente es saber que los bebés también responden a la reflexología. Un masaje suave en sus pies puede ayudarlos a relajarse y a dormirse más fácilmente. Vale la pena incluir esto en su rutina diaria.

Cómo hacerlo:

Calienta la zona frotando suavemente los pies de tu bebé.

Comienza a masajear el área suavemente y observa cómo responde el pequeño.

Puedes incluir esto en su rutina diaria para aliviar el estrés de tu hijo.

2. Tocar y acariciar para una mejor salud mental

Es probable que desees acariciar a tu hijo simplemente por instinto. Pero también está demostrado científicamente que los niños que recibieron muchas caricias cuando eran bebés gozan de una mejor salud mental de adultos porque logran desarrollar unas conexiones neuronales más fuertes. “Tener el hipocampo casi un 10 % más grande es una evidencia concreta del poderoso efecto de la crianza con apego”, señaló Joan L. Luby, M. D., catedrática de psiquiatría infantil.

3. Masaje para la relajación y una mejor salud

El masaje es una forma muy popular de aliviar el estrés en los adultos, pero también alberga el mismo efecto en los niños. Masajear a tu bebé lo hace sentir más seguro, así como también ayuda a los pequeños que sufren de gases, calambres, cólicos y estreñimiento. Además, reduce sus niveles de estrés. Y, por si fuera poco, una investigación demostró que dar un masaje diario a los bebés prematuros los ayuda en su crecimiento y desarrollo óseo.

Cómo hacerlo:

Frota el cuerpo de tu bebé lenta y suavemente desde los dedos de los pies hasta los de las manos mientras está tumbado, bocarriba.

Puedes colocar a tu bebé bocabajo y repetir lo mismo por su espalda.

Durante el proceso, habla con tu pequeño y mantén el contacto visual con él. Eso lo ayudará a relajarse y a sentirse seguro.

Puedes repetir esto varias veces al día si tu bebé lo disfruta. También puedes probar con un poco de aceite para masajes o uno especial para bebés, pero asegúrate de aplicar primero una pequeña cantidad en la piel de tu pequeño con el fin de detectar a tiempo posibles reacciones alérgicas o hipersensibilidades.

4. Tiempo bocabajo para fortalecer los músculos

El tiempo que pase bocabajo no es solo un momento divertido entre padres e hijos. Debe ser también una práctica regular, ya que realmente ayuda al bebé a fortalecer sus músculos. De este modo, gatear y sentarse le resultará mucho más fácil a medida que vaya creciendo.

Cómo hacerlo:

Para empezar, mantén a tu bebé sobre tu pecho durante cortos períodos de tiempo, incluso inmediatamente después de su nacimiento.

Poco a poco aumenta el tiempo que este pase sobre tu vientre. Asegúrate de estar completamente alerta durante todo el proceso.

Después de un tiempo, el bebé estará preparado para hacer lo mismo en el suelo. Utiliza una toalla o una sábana de algodón doblada debajo de las axilas de tu pequeño para que pueda levantar la cabeza, ya que es difícil para los bebés hacerlo por sí solos.

5. Vibraciones y ruido blanco para calmar a tu bebé

Se ha demostrado que las vibraciones son una de las mejores maneras de calmar a un bebé mientras este llora. Los dispositivos de ruido blanco tienen un efecto similar, y, además, ayudan a los bebés a conciliar el sueño y a que duerman durante más tiempo. Las secadoras o las lavadoras son un buen recurso para los padres “desesperados”. Los sonidos estáticos, según los expertos, se asemejan a los ruidos corporales que el bebé percibía dentro del útero.

Cómo hacerlo:

Toma un asiento infantil y colócalo cerca del aparato. Acomoda a tu bebé en él y asegúrate de sostener la silla para evitar que se salga de su lugar o se caiga.

Pon en marcha la máquina y deja que las vibraciones del aparato calmen lentamente a tu bebé.

6. Lleva a tu bebé en auto para ayudarlo a dormir

Pasear a tu bebé en el auto para que se duerma realmente funciona, y los expertos afirman que deberíamos aprovecharlo más. El movimiento del vehículo funciona como si fuera una canción de cuna, ya que imita el que sentían los pequeños cuando estaban dentro del útero. Esto los hace sentir seguros y tranquilos. Tracy Cassels, psicóloga experta en desarrollo, señaló que “el motor del auto es un ruido blanco al que los bebés también están acostumbrados. Este es un sonido atenuado, como el que oían dentro del útero”.

7. Una mezcla de bicarbonato de sodio contra las picaduras de mosquitos e insectos

Especialmente durante los meses de verano, los mosquitos y los insectos pueden ser muy molestos para nuestros pequeños (y también para nosotros). Una pasta natural a base de bicarbonato de sodio y agua puede aliviar el dolor y la picazón. El bicarbonato de sodio alcalino neutraliza y alivia las picaduras ácidas.

Cómo hacerlo:

Simplemente mezcla una cucharada sopera de bicarbonato de sodio en agua, creando una pasta espesa que puedas aplicar fácilmente sobre la piel.

Aplica la pasta suavemente sobre la picadura y deja que haga su trabajo.

Retira el excedente con una almohadilla de algodón empapada con agua tibia.

8. Dar de comer no siempre es la respuesta adecuada para calmar el llanto

Puede parecer inapropiado, pero es un consejo importante brindado por los expertos de Harvard. La mayoría de los padres tienden a responder a cada llanto dándole de comer al niño. Los médicos precisan que este es un error grave que puede provocar que el bebé tenga sobrepeso. El llanto no necesariamente significa hambre, sino también fatiga, aburrimiento o malestar. “Si por cada vez que se bebé se queja es alimentado, tras pasar un tiempo puede comenzar a pensar que la alimentación es lo que necesita, creando asociaciones poco saludables con la comida que son difíciles de deshacer”, comentó un doctor de Harvard.

Qué se puede probar en lugar de eso:

Si hace poco le diste de comer a tu bebé puedes probar hablarle o jugar con él.

También puedes intentar sostenerlo en brazos o tranquilizarlo para que se relaje.

También existe la posibilidad de que necesite que le cambien el pañal.

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