Conductas que deben evitarse en una relación para que no se vuelva tóxica

Conductas que deben evitarse en una relación se convierta en tóxica

Muchas mujeres se quejan de que sus esposos no les hacen paces, no les prestan atención y no hacen nada en la cavidad. Desafortunadamente, las cualquieras que nos rodean hacen lo que les permitimos que hagan. Establecer límites en la relación con los cuerpos validos no es nada fácil, pero es necesario. De lo contrario, tu pareja puede abusar de tu paciencia simplemente porque se lo permites.

1. Respondes con ternura y amor al maltrato

Por ejemplo, tu pareja te gastó una broma pesada, burlándose de un defecto. Estabas molesta, y el hombre se ofendió, diciendo que nunca entendiste el humor. En lugar de hablar sobre tus sentimientos, comienzas a disculparte por tu estupidez porque no quieres agravar la situación. Pero, de hecho, guardaste rencor en tu interior.

Qué tienes que hacer: cuenta sobre tus problemas emocionales. Espera la reacción de tu ser querido. Es importante que él entienda tus sentimientos y no los descarte. Negocien la forma de responder a una situación similar si vuelve a ocurrir en el futuro. La psicóloga Sherrie Bourg Carter recomienda usar “yo + mensaje”. Por ejemplo: “Yo te amo y me alegraría si no te portaras de esta manera conmigo”, “Tal actitud me duele”.

2. No expresas tus deseos. Renuncias a los regalos

Si piensas que es mejor comprar una nueva aspiradora o chaqueta para el niño en lugar de un regalo para tu cumpleaños, que no te extrañe si tu pareja deja de sorprenderte con regalos. Asumirá que todo está bien, a pesar del hecho de que estás ahorrando en todo lo que puedas. Después de todo, tú misma has tomado esa decisión.

Qué tienes que hacer: no renuncies a los regalos: así es como tu compañero expresa su amor y devoción. Si no acierta con sus regalos, habla con él. Cuéntale a tu ser querido acerca de tus sueños. Hablen sobre cómo y cuándo podrían hacerlos realidad. Si tu elegido cree que no es importante, piensa en qué lugar ocupas en su vida.

3. Tienes miedo de mostrar tus sentimientos

Desde la infancia, se les dice a las niñas que no es bueno estar enojadas, se les enseña a reprimir la ira. Pero la manifestación de pena, miedo, tristeza o sentimientos de culpa no se condena por la sociedad. Por lo tanto, a menudo nos ofendemos en lugar de expresar nuestro descontento. Lloramos cuando nos ofendemos. Guardamos rencor en lugar de terminar la relación.

Qué tienes que hacer: permítete sentir. Esto no significa que debas atacar a un hombre con gritos y puños. Pero, en lugar de llorar, puedes decir “Estoy enojada porque…”. Será mucho más constructivo.

El doctor en psicología Leon F. Seltzer cree que no se deben ocultar las emociones, sean las que sean. Es importante explicarle a la pareja qué acciones te han hecho daño. Esto te ayudará a construir una relación sana.

4. Haces lo que tu pareja quiere, incluso si es contrario a tus principios

Supongamos que tu marido quiere que se muden a la casa de sus padres, porque es más barato que alquilar un departamento. Estás convencida de que los cónyuges deben vivir solos o, por ejemplo, no puedes tolerar a tu suegra.

Por supuesto, puedes estar de acuerdo con la propuesta de tu marido para no ofenderlo. Pero de esta manera no piensas en ti misma. ¿Es el comportamiento egoísta? El psicólogo Mikhail Labkovsky asegura que el amor a sí mismo y el egoísmo son dos cosas diferentes. El segundo implica baja autoestima y obsesión con los problemas. Al final, ¿en qué se convertirá tu vida si todos los días haces algo que contradice tus principios y tus deseos?

Qué tienes que hacer: discutan lo que no les conviene y busquen otras formas de resolver el problema. Cuéntale a tu marido sobre tus sentimientos y por qué este asunto es tan importante para ti.

5. Perdonas el maltrato y la traición

¿Alguna vez has perdonado la traición y el maltrato de tu compañero? Si tu esposo cree que puede ser perdonado con un simple “Lo siento, me equivoqué”, entonces debería ser una señal preocupante. En el futuro, haga lo que haga el hombre, lo entenderás y lo perdonarás. Resulta que tu compañero puede hacer lo que quiera, incluso si te duele. Después de todo, no dejarás de amar y cuidarle, pase lo que pase.

Qué tienes que hacer: si tu pareja se comporta de esta manera, no te aprecia ni a ti ni a la relación. Piensa en si necesitas una persona de este tipo.

6. Actúas como si fueras su madre

¿Le dices a tu esposo qué tiene que ponerse, ordenas la ropa que deja en el suelo, lo despiertas por la mañana y lo preparas para el trabajo? Felicidades, actúas como una madre. Cuanto más cuides de tu pareja, menos independiente será. El esposo confiará en ti para resolver sus problemas cotidianos, así como para organizar su tiempo personal. Y si se te olvida algo, por ejemplo, para recordarle que tiene cita con el dentista, se va a ofender.

Qué tienes que hacer: el psicólogo William Berry sostiene que los hombres son más propensos al comportamiento infantil y las mujeres al comportamiento materno. Esto no significa que estos roles deben darse por sentados. Recuerda que tu pareja es una persona adulta. Él es capaz de hacer frente a los problemas. Deja de patrocinarlo. A pesar del hecho de que al principio puede haber malentendidos y resentimientos, recuérdale al hombre que no eres responsable de su vida. Incluso si ves que tu pareja está equivocada, no debes ayudarle inmediatamente. En cambio, confía más en el hombre.

7. Pones los intereses de tu pareja por delante de los tuyos

¿Tu marido necesita con urgencia una nueva consola de video juegos, mientras que no puedes permitirte el lujo de comprar medias? ¿O suele pasar las noches en el bar con sus amigos, mientras que estás cuidando a los niños y no puedes permitirte a salir con tus amigas o visitar el salón de belleza? A menudo, el compañero no ve tus necesidades porque no le hablas de ellas.

Qué tienes que hacer: estás lista para darle a tu compañero todo lo que él quiere, pero ni siquiera puedes permitirte descansar ni un minuto. Comienza a cuidar de ti misma. Deja que sea algo insignificante al principio: compra un lápiz labial que has estado buscando durante mucho tiempo, o apúntate al club de baile. Si tienen un hijo hay que elaborar un horario para que los dos tengan tiempo para sus asuntos personales.

8. Justificas un comportamiento indignante

Queremos ver solo la cara buena de nuestros elegidos, por lo que solemos justificar sus malas conductas. Por ejemplo, “mi marido me gritó porque tiene problemas en el trabajo, pero en realidad es bueno”. Ningún problema le da a tu compañero el derecho de humillarte o faltarte al respeto.

Qué tienes que hacer: dejar de buscar excusas. Dile: “No me gusta esta actitud. No puedes hablarme de esta manera”. Es importante mostrar que este estado de cosas es inaceptable. Y si esto vuelve a suceder, su relación se verá amenazada.

9. Siempre salvas a tu hombre

¿Tu compañero sufre de alcoholismo, drogadicción, juegos de azar, y estás constantemente tratando de salvarlo? Como regla general, los familiares y cónyuges de esas personas se vuelven dependientes de ellos. Esto significa que, a pesar del deseo de ayudar a la persona, solo empeoran la situación consintiendo sus debilidades. Además, un alcohólico (o drogadicto) manipula a los familiares, ejerciendo presión sobre sus sentimientos.

Qué tienes que hacer:

Acepta el hecho de que no puedes ayudar al adicto si él mismo no quiere cambiar. No eres responsable de la vida y la salud de tu pareja ni tampoco de su éxito en el trabajo.
Analiza los beneficios que obtienes del papel de salvavidas: quizás tengas miedo de vivir tu vida, desarrollarte, desarrollar tu carrera profesional o quieres sentirte necesaria.
Piensa en cuánto pierdes dedicando tu vida al salvamento de una persona que no lo necesita.
10. No sabes poner los límites en la relación

Tal vez de niña tus padres te hicieron compartir tus juguetes, jugar con hermanos o hermanas menores, incluso si no querías, comer porque “es necesario”. Como resultado, tus límites personales son borrosos. No sabes cómo decir “NO”, incluso si no estás satisfecha con la situación.

Qué tienes que hacer: poner los límites en la relación no es nada fácil. Para empezar, es importante reconocerlos. Si notas que tu pareja está haciendo algo inaceptable, díselo. Tómate el tiempo y haz una lista de lo que no tolerarás. Si tienes una lista ante tus ojos, será mucho más difícil ignorar el mal comportamiento.

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