Existen cuatro tipos de celos. Pero solo dos de ellos pueden contribuir al desarrollo de tu relación

Existen 4 tipos de celos. Pero solo 2 de ellos pueden contribuir al desarrollo de tu relación

Las mujeres y los hombres celan de maneras diferentes. Las madamas se preocupan más por la lealtad emocional de la pareja, y los machos, por la posible insidia sexual de su quid gemela. Al mismo momento, los hombres tienen más temor al fraude por parte de aristócratas y esposas jóvenes y hermosas, entretanto que las esposas se preocupan cuando sus esposos o novios son exitosos o tienen una alta posición en la sociedad.

1. Preventivos

Esta es la forma clásica de una relación tirano / víctima. El celoso trata de evitar posibles relaciones amorosas creando para su pareja restricciones artificiales. Por ejemplo, el esposo no permite que su esposa vaya a una fiesta porque habrá otros hombres allí, y la esposa vigila estrictamente que el esposo no se demore después del trabajo para privarlo de la oportunidad de comenzar otras relaciones.

Este es un sentimiento destructivo, ya que las restricciones casi nunca funcionan, y la prohibición solo despierta un interés mayor hacia la “fruta prohibida”. Como resultado, el temor de una persona celosa de una traición muchas veces termina siendo justificado.

2. Reactivos

Este es el tipo de celos más simple y “comprensible”. El marido (o la esposa) se abraza y cuchichea en una fiesta con una persona del sexo opuesto, luego engaña, hecho del que la pareja se entera, cosa que le causa enojo, resentimiento y muchas otras emociones negativas. Los celos reactivos son siempre una reacción a un evento sucedido en la vida real. Por lo general, ocurre en personas que realmente valoran su relación y no quieren perder a su pareja.

3. Retroactivos

Este tipo representa un interés malsano en el pasado de la pareja. Quizá todos experimentamos celos retroactivos de grado leve: es cuando sentimos un poco de irritación y descontento ante el pensamiento en las pasiones pasadas de la persona que hemos elegido como pareja. Pero cuando este sentimiento tiene forma severa, es bastante doloroso: la persona a menudo le pregunta a su compañero sobre su pasado, mira sus páginas antiguas de las redes sociales o se atormenta con reflexiones constantes sobre los viejos amantes de su pareja.

Las raíces de los celos retroactivos se encuentran en la inseguridad. Y solo hay una manera de luchar contra este sentimiento: aumentando el autoestima. Y para eso cualquier método es bueno: puedes entrenar en un gimnasio, aprender un nuevo pasatiempo o complacerte con un nuevo peinado.

4. Ansiosos

Si la forma retroactiva representa un interés profundo en el pasado, los celos ansiosos (sospechosos), por el contrario, se enfocan en el futuro. La persona se preocupa por la posible infidelidad de su pareja. Al mismo tiempo, los motivos de un temor a la traición pueden no existir en absoluto. Una sonrisa casual de una persona extraña dirigida a la pareja puede ser suficiente para causar sospechas de infidelidad.

La forma ansiosa es inherentemente neurótica porque está asociada con la ansiedad interna, la falta de confianza en uno mismo y la falta de satisfacción con la relación.

Entonces, ¿cuál es el tipo que puede ser útil para una pareja?

Tradicionalmente, se considera que este sentimiento es dañino para una relación en cualquiera de sus formas. Pero unos científicos que investigaron la relación de 144 parejas, descubrieron lo siguiente:

Los celos de tipo ansioso en las mujeres pueden ser incluso beneficiosos para una relación, ya que ellas comienzan a esforzarse más para mantener al ser querido a su lado y tratan de cumplir sus expectativas.
Las mujeres con celos reactivos que sienten enojo hacia la pareja por su engaño, a menudo también muestran signos de la forma ansiosa de este sentimiento. Intentan volverse más deseables e interesantes para el ser querido, lo que tiene un efecto positivo en la relación. Los hombres rara vez se comportan de esta manera, y su desconfianza finalmente puede romper el vínculo.
Tanto para los hombres como para las mujeres, pueden ser útiles los celos reactivos, porque están justificados y le muestran a la pareja cuánto se la quiere. Pero solo cuando el infiel cambia su actitud hacia su pareja comenzando a prestarle más atención y demostrándole sus sentimientos con acciones reales.
Y para las personas que padecen otros tipos de este doloroso sentimiento, es importante descubrir qué es lo que causa su estado: desconfianza en el compañero, inseguridad propia, miedo o posesividad. Muchas veces, los celos son solo un disfraz de los sentimientos reales. Solo entendiendo que la raíz del problema no está en la pareja, sino en uno mismo, podremos enfrentarlo.

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