Masajes para bebés: cómo relajarlos, paso a paso

Lo primero que vamos a masajear son sus extremidades inferiores, primero una y después la otra, tomándonos nuestro tiempo con cada una de ellas:

  • Sujetamos la pierna por la parte superior del muslo, rodeándola con una de nuestras manos colocada en forma de C. Ejerciendo una suave presión, la deslizaremos en un movimiento suave y lento hasta el tobillo, como si estuviéramos ordeñando. Una mano detrás de otra. Repetiremos este movimiento descente varias veces, siempre de arriba a abajo.
  • Luego pasaremos a dar un masaje en la planta del pie, utilizando nuestro dedo pulgar desde el tobillo hasta los dedos. Si el bebé es muy pequeño, notaremos que sus deditos se encogen y se estiran con la presión del masaje: es un acto reflejo completamente normal que irá desapareciendo con el tiempo.
  • Masajearemos sus dedos, desde el meñique hasta el dedo gordito, haciendo una suave torsión desde la parte inferior del dedo hasta la yema.
  • A continuación masajearemos el empeine, en un movimiento ascendente similar al que hemos aplicado al masajear la planta. Vamos a utilizar nuestro dedo pulgar, ejerciendo una suave presión desde la parte inferior hasta el inicio de los dedos.
  • Continuaremos el masaje de la pierna con el mismo movimiento con el que hemos comenzado pero en sentido ascendente. Es decir, colocando nuestra mano en forma de C, abarcaremos la pierna del bebé desde el tobillo hasta la ingle; una mano detrás de la otra, como si estuviéramos ordeñando.
  • Nuestro masaje terminará sujetando su pierna con nuestras manos por la zona del muslo, y haciendo movimientos rotarios y enérgicos, como si estuviéramos relajando la musculatura.

Extremidades superiores

Con los brazos vamos a proceder de la misma manera que hemos hecho con las piernas. Cuando los movimientos sean descendentes, partiremos desde la axila hasta la muñeca, y viceversa para movimientos ascendentes.

Abdomen

  • El masaje en el abdomen debe ser suave, poniendo nuestras manos en posición horizontal y descendiendo una, y luego otra, desde lo alto de la cavidad abdominal hasta debajo del ombligo. Repetimos varias veces el movimiento.
  • Después colocaremos nuestras manos a lo largo de su tripita, una al lado de la otra. Con nuestros pulgares apuntando al ombligo, deslizaremos suavemente las manos hacia los costados, como si estuviéramos abriendo un libro. Repetiremos varias veces el movimiento.

 

Pecho

De la misma forma que hemos procedido con el abdomen, lo haremos con el pecho, colocando nuestras manos enfrentadas en posición vertical en el centro del tórax, y deslizándolas suavemente hacia los lados.

Espalda

El masaje de la espalda será igual que el que hemos realizado en el abdomen, y al colocarle boca abajo le estaremos ayudando a fortalecer la musculatura de su cuello. A medida que el bebé vaya cumpliendo meses, iremos incrementando la duración del masaje en esta parte del cuerpo, ya que al principio nuestro bebé solo aguantará pocos minutos con la cabecita levantada.

Cuando el bebé sea capaz de sentarse solito, podremos proceder a realizar el masaje en esa posición.

Cara

El masaje en la cara se hará concretamente en la zona de las mejillas, posando nuestras manos y haciendo suaves movimientos circulares. Este masaje puede aliviar tensiones en la zona de la mandíbula así como molestias provocadas por la dentición.

Termina tu masaje con un abrazo y un beso a tu bebé, agradeciéndole el momento tan maravilloso que os habéis regalado.

 

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