“Vendí mi cabello por 2 dólares para poder alimentar a mis hijos”

Bala sabe bien cómo la pobreza puede llevar a la gente a la desesperación: a la edad de 10 años, su familia se quedó sin comida. Su madre vendía sus libros y periódicos viejos al peso para comprar arroz.

Pero gracias a la generosidad de su comunidad, ahora puede ver una salida del ciclo de pobreza en el que ha estado atrapada. Mientras tanto, Bala Murugan ha asegurado a la familia su continuo apoyo.

 “Ahora me doy cuenta de que el suicidio fue una decisión equivocada”, dice ella. “Estoy segura de que pagaré el resto del préstamo”.

 

 

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